Sunday, May 22, 2011
No te vas
Añórame. Añora este día. Que no se borre nunca de tu memoria ni de tu corazón. Que lo recuerdes siempre, con nostalgia y con deseo de repetir una y otra vez ese momento. Que a partir de hoy, tu deseo de reencontrarte conmigo sea cada vez mayor y más urgente. Dejarte ir siempre es difícil, algunas veces fue desgarrador, pero hoy encontré paz. Sé que volverás.
Sunday, May 15, 2011
Apenas había entrado en el lugar y como un milagro, como si fuese lo más natural, apareciste frente a mi. Qué cosa extraña. Yo que tanto había soñado con ese momento y lo había imaginado como un encuentro de película. Imaginaba mi cabello al viento mientras daba pasos firmes hacia ti y tú del lado contrario caminando hacia a mi. Viéndonos, reconociéndonos, saboreando esos pocos metros que nos separaban para luego fundirnos en un abrazo eterno. Pero no fue así. Fue aún más bello y más cargado de significado y de señales.
Fijate que después de tanto tiempo sin vernos, después de días de tratar de encontrar una hora, un momento, un lugar adecuado para encontrarnos, nuestros caminos vinieron a confluir de forma natural, sencilla, sin más trámites que la determinación de la vida misma y el destino que nos pusieron frente a frente una vez más. No estabas del otro lado de la sala, ni a un metro, ni siquiera a un centímetro hacia la izquierda o hacia la derecha. No, no. Estábamos cada uno, fluyendo, caminando hacia un destino cierto.La sincronía del universo fue perfecta. Dí un paso y de pronto estabas frente a mi. Y contigo, estaba tu mirada, tan cargada de palabras y de amor. Vi amor en tu mirada y no sólo lo vi yo. Apenas nos tocamos, apenas nos sentimos, pero ahí estaba todo. Tantos movimientos, tantos cambios, tanta distancia y tiempo y sin embargo, nada se ha movido, nada ha cambiado.
Sé que esto fue el principio de algo. Siempre tuve la certeza de que te volvería a ver, y se cumplió. Siempre tuve la certeza que esta historia aún no termina de escribirse. Toma la pluma amor, esta vez te toca a ti empezar a escribir de tu puño y letra y desde tu corazón, la segunda parte.
Wednesday, May 11, 2011
Reencuentro
Y de pronto, decides reaparecer. Después de dos años, me haces la promesa de un nuevo encuentro. Me pregunto cuánto habrás cambiado. Supongo que el matrimonio hizo de ti un hombre diferente al que conocí. Seguramente tendrás muchas historias que contar. Quiero verte y escucharte y al mismo tiempo me atormenta que me cuentes lo que no quiero escuchar. Tengo una ilusión enorme por verte, y tengo ganas de vivir ese instante en el que nos vemos y nos reconocemos, después de tanto tiempo. ¿Dónde nos veremos? ¿Cómo será ese instante? ¿Ocurrirá? Estás cerca pero igual te siento lejos. Corren las horas y los minutos pero siento que no van a ningún lado. No siento la inminencia de ese encuentro. Quizás ya se escapó y no fue no será. Lo mismo de siempre, las dudas que nunca me dejaron saber cuán importante fui en tu vida. ¿Tendrás algo importante que decirme? A veces pienso que sí, que no me habrías buscando con tanta vehemencia, ni con tanta anticipación si no fuese así. Pero ¿cómo puedes tener algo importante que decirme si hace tanto tiempo que no nos vemos, y en ese lapso te casaste. No, claro que no me vas a decir nada importante. Es sólo la curiosidad que te mueve a verme porque estás cerca. O será que es más importante lo que no se dice. ¿Para qué nos vamos a ver? Si sabemos de la magia que hay entre nosotros. No lo dices, quizás nunca lo admitas, pero algo le pasa a un hombre que busca a una mujer con la ansiedad con la que me buscaste para decirme que venías, con dos meses de anticipación. Y moviste el cielo, el mar y la tierra hasta dar conmigo. Ese es tu lenguaje, el lenguaje de tus acciones es tan diferente al lenguaje de tus palabras, y ese es el que yo entiendo, tan elocuente. Te intuyo en un nivel tan profundo que veo una foto tuya y en tu mirada veo la nostalgia por mi. Al día siguiente me llamaste.
Quisiera que vieras en mi a la misma de siempre pero diferente. No quiero demostrarte nada. Quiero poder ser capaz de mantenerme ecuánime frente a ti, que me veas simpática, dueña de mi misma, segura, risueña y tranquila, pero también con energía. No quiero que una mirada o un gesto delaten que aún sigo enamorada de ti, que no he podido olvidarte. No es que quiera ocultarlo, tú bien lo sabes. pero te casaste, y yo, sigo sola y sigo enamorada de ti. Me parece que la felicidad que intuyo en ti que me va a mirar desde un pedestal bien alto, con cierta compasión. Pobre, aún me ama. Pero no te equivoques, querido. si en algún momento me gana el sentimiento y éste se trasluce a través de alguno de mis poros, que te quede claro que amarte no significó una derrota. El amor me hizo más fuerte y más grande. Me aportó ilusión y vida y también fuerza creativa. Nuestra historia, no terminó frente a un altar. Pero no por eso fue menos importante. Supe levantarme del dolor de haberte perdido, o mejor dicho, de comprobar que nunca fuiste mío. Y he sabido amarte con alegría, con la felicidad de las horas vividas junto a ti.
¿Qué voy a hacer cuando esté frente a ti? ¿Qué cara voy a poner si me cuentas de tu vida conyugal, de la maravillosa luna de miel que seguramente tuviste? Supongo que respiraré hondo y pondré mi mejor cara de alegría y celebraré tus triunfos personales, y al final te desearte, una vez más y como siempre, lo mejor. Así es el amor.
Y tengo ya, las cejas depiladas, los labios hidratados, los pies lindos. Tengo el vestido y tres atuendos más para elegir de acuerdo al clima, a la hora, al lugar en donde quizás nos encontremos. Compré todo en España,, hasta un reloj nuevo de Agatha, cartera, diferentes sandalias, mucha ropa linda. Ojalá ese día brille el sol y yo junto con él.
Ya sólo espero tu llamada cuando estés acá, cerquita, a minutos de mi.
Estoy lista para verte.
Estoy lista para verte.
Subscribe to:
Posts (Atom)