Quisiera que vieras en mi a la misma de siempre pero diferente. No quiero demostrarte nada. Quiero poder ser capaz de mantenerme ecuánime frente a ti, que me veas simpática, dueña de mi misma, segura, risueña y tranquila, pero también con energía. No quiero que una mirada o un gesto delaten que aún sigo enamorada de ti, que no he podido olvidarte. No es que quiera ocultarlo, tú bien lo sabes. pero te casaste, y yo, sigo sola y sigo enamorada de ti. Me parece que la felicidad que intuyo en ti que me va a mirar desde un pedestal bien alto, con cierta compasión. Pobre, aún me ama. Pero no te equivoques, querido. si en algún momento me gana el sentimiento y éste se trasluce a través de alguno de mis poros, que te quede claro que amarte no significó una derrota. El amor me hizo más fuerte y más grande. Me aportó ilusión y vida y también fuerza creativa. Nuestra historia, no terminó frente a un altar. Pero no por eso fue menos importante. Supe levantarme del dolor de haberte perdido, o mejor dicho, de comprobar que nunca fuiste mío. Y he sabido amarte con alegría, con la felicidad de las horas vividas junto a ti.
¿Qué voy a hacer cuando esté frente a ti? ¿Qué cara voy a poner si me cuentas de tu vida conyugal, de la maravillosa luna de miel que seguramente tuviste? Supongo que respiraré hondo y pondré mi mejor cara de alegría y celebraré tus triunfos personales, y al final te desearte, una vez más y como siempre, lo mejor. Así es el amor.
Y tengo ya, las cejas depiladas, los labios hidratados, los pies lindos. Tengo el vestido y tres atuendos más para elegir de acuerdo al clima, a la hora, al lugar en donde quizás nos encontremos. Compré todo en España,, hasta un reloj nuevo de Agatha, cartera, diferentes sandalias, mucha ropa linda. Ojalá ese día brille el sol y yo junto con él.
Ya sólo espero tu llamada cuando estés acá, cerquita, a minutos de mi.
Estoy lista para verte.
Estoy lista para verte.
No comments:
Post a Comment